TRASTORNOS DE ANsIEDAD

Las conductas de dependencia respecto de agentes psicotrópicos, farmacológicos, el alcohol y otros, se han vuelto uno de los temas más dramáticos de la salud pública.La droga dependencia, atraviesa todos los estamentos sociales y culturales, y forma parte hoy de una acuciante demanda de solución.
Los adictos, tiene por un lado dependencia química del producto que consumen y por el otro lado, dependencia psicológica, lo que obliga siempre a un enfoque interdisciplinario para abordar esta problemática.
Por supuesto, los factores socio-culturales, las conductas de imitación, la utilización de la droga como "desafío" frente a las figuras de autoridad, tales como los padres, los maestros o los agentes del estado, tienen un papel fundamental y obligan a consideraciones amplias del problema excediendo los límites de lo que son los abordajes puramente médicos o psicológicos del problema.
Desde el principio, debe encuadrarse la droga dependencia como una patología y considerarse al adicto no como un delincuente, sino como un enfermo, que requiere atención y no siempre puede ser consciente de esa necesidad de ayuda. Muchas veces, el adicto se comporta con cierta "soberbia" o conducta de desafío que le lleva a pensar que "puede manejar el tema" o que "puede dejarlo cuando el quiera" . Repetidos estudios sobre el problema, muestran definitivamente que esto no es así y que el abordaje de la drogadicción debe contemplar estas actitudes despreciativas de los tratamientos de los adictos, sumando al entorno familiar y de relaciones del paciente para tomar decisiones que no siempre la persona que padece el mal puede tomar por si misma.
Desde el momento que se reconoce el problema, comienza un arduo proceso, trabajoso tanta para el paciente, el entorno familiar como para los profesionales, en donde deben encararse una serie de modificaciones de hábito, conductas, modos de pensar, formas de canalizar la ansiedad, la frustración y el desencanto hacia un camino diferente que el que presenta la evasión mediante el consumo de sustancias.
Esta es la tarea y el camino que se presenta en el trabajo con adictos, recorrer el fondo psicológico que termino por desencadenar el problema, que es sólo su manifestación, su parte visible.
Los trastornos de ansiedad son sin duda una de las patologías que más afectan epidemiologicamente a la población y que alcanzan en este momento una enorme virulencia, siendo que se habla a veces de una "epidemia oculta" por el gran desarrollo de estas patologías.
En nuestro medio, cobro una gran importancia lo que se empezó a denominar "ataques de pánico", patología que en otros tiempos recibía la categorización de "neurosis de angustia".
Los llamados ataques de pánico, son patologías que presentan sintomatologías relacionadas con gran desarrollo de ansiedad y dentro de esto, todas las manifestaciones del sistema nervioso autónomo a nivel orgánico, tales como sudoración, palpitaciones, enrojecimiento del rostro, taquicardia, temblores, opresión en el pecho, etc. Muchas veces, la persona que lo sufre, cree que esta viviendo un ataque cardíaco, por el aumento del latido cardíaco, la dificultad para respirar y los dolores en el pecho.
A nivel psíquico, aparecen manifestaciones fuertemente ansiógenas, tales como la necesidad de salir del lugar en que se encuentra el individuo, miedos, terrores, etc.
Muchas veces la persona que padece el trastorno por pánico, comienza un largo peregrinar de consultas a cardiólogos, neurólogos y otros especialistas que no enuentran motivo para el desarrollo de la patología en el campo de su especialidad. Sin embargo, el trastorno existe y tiene necesidad de un tratamiento específico, que se encuentra en el área de la psicología y de la psiquiatría biológica.
Las consecuencias de estos trastornos suelen ser dramáticas por el efecto del mismo sobre la vida cotidiana del enfermo, que ve limitados sus desplazamientos, interacción con otras personas, actividades laborales etc.
En estos casos, es fundamental la importancia de un diagnóstico temprano y el inicio de un tratamiento muchas veces mixto con psicoterapia y psicofármacos. En estos casos, se suelen experimentar rápidas y seguras mejorías en porcentajes altos de pacientes.
Los tratamientos farmacológicos, suelen combinar la acción de un antidepresivo y de un tranquilizante, para evitar la proliferación de los síntomas, permitiendo a la persona recuperar su vida normal. La psicoterapia, se orienta en estos casos por un lado a intentar indagar en las causas que generan desarrollos de angustia y en ayudar a recuperar las posibilidades de desenvolverse luego de los efectos nocivos de los primeros ataques.


fobias

Las fobias suelen describirse como reacciones de temor, terror o aprehensión ante determinadas situaciones o objetos.
Para ejemplificar, hablaremos de las fobias sociales, patología que tiene gran desarrollo epidemiológico y que hasta hace poco tiempo, era subestimada como problema de salud pública.
En estos casos, la persona percibe enormes desarrollos de ansiedad y temor ante situación de contacto con otras personas. Hablar en público, ingresar a reuniones de carácter social, entablar conversaciones laborales o personales, se vuelven situaciones de alta dificultad o directamente imposibilidad para el fóbico social.
Las manifestaciones pueden ser tanto psíquicas como físicas, la sudoración, el enrojecimiento del rostro, los temblores en pies y manos, la imposibilidad de hablar o tartamudeo, las manifestaciones estomacales, suelen ser moneda frecuente. Muchas veces, la persona que la padece, puede quedar directamente excluida de la vida social, lo que la vuelve un cuadro sumamente preocupante, por que conlleva a una discapacidad de tipo psíquico. Urge en estos casos un diagnóstico diferencial con la timidez simple, mucho más benigna habitualmente pues los tratamientos deben ser diferentes.
La psicoterapia específica suele dar buenos resultados y a veces se la combina con tratamientos farmacológicos para evitar los picos de ansiedad que pueden resultar paralizantes y recluir al paciente de su entorno.
Las fobias poseen innumerables objetos y situaciones sobre las que puede recaer. Los insectos, los roedores, los espacios abiertos, los espacios cerrados, la suciedad, la sangre, etc. La fobia social recae específicamente en situaciones de contacto humano y puede acentuarse ante relaciones especialmente significativas, tales como personal jerárquico, docentes, etc

 
adicciones

Las conductas de dependencia respecto de agentes psicotrópicos, farmacológicos, el alcohol y otros, se han vuelto uno de los temas más dramáticos de la salud pública.La droga dependencia, atraviesa todos los estamentos sociales y culturales, y forma parte hoy de una acuciante demanda de solución.
Los adictos, tiene por un lado dependencia química del producto que consumen y por el otro lado, dependencia psicológica, lo que obliga siempre a un enfoque interdisciplinario para abordar esta problemática.
Por supuesto, los factores socio-culturales, las conductas de imitación, la utilización de la droga como "desafío" frente a las figuras de autoridad, tales como los padres, los maestros o los agentes del estado, tienen un papel fundamental y obligan a consideraciones amplias del problema excediendo los límites de lo que son los abordajes puramente médicos o psicológicos del problema.
Desde el principio, debe encuadrarse la droga dependencia como una patología y considerarse al adicto no como un delincuente, sino como un enfermo, que requiere atención y no siempre puede ser consciente de esa necesidad de ayuda. Muchas veces, el adicto se comporta con cierta "soberbia" o conducta de desafío que le lleva a pensar que "puede manejar el tema" o que "puede dejarlo cuando el quiera" . Repetidos estudios sobre el problema, muestran definitivamente que esto no es así y que el abordaje de la drogadicción debe contemplar estas actitudes despreciativas de los tratamientos de los adictos, sumando al entorno familiar y de relaciones del paciente para tomar decisiones que no siempre la persona que padece el mal puede tomar por si misma.
Desde el momento que se reconoce el problema, comienza un arduo proceso, trabajoso tanta para el paciente, el entorno familiar como para los profesionales, en donde deben encararse una serie de modificaciones de hábito, conductas, modos de pensar, formas de canalizar la ansiedad, la frustración y el desencanto hacia un camino diferente que el que presenta la evasión mediante el consumo de sustancias.
Esta es la tarea y el camino que se presenta en el trabajo con adictos, recorrer el fondo psicológico que termino por desencadenar el problema, que es sólo su manifestación, su parte visible.
 
 
acompañamiento terapéutico


Cuando un paciente no está en condiciones de manejarse solo y sus actitudes y conductas pueden derivar en peligro para él o demas personas, siendo que no hay elementos suficientes para decidir una internación psiquiátrica, se recurre al recurso del acompañamiento terapeutico. Este recurso consiste en la presencia de un acompañante calificado para cuidar enfermos en el área de salud mental, que permanece con la persona, interviniendo de manera tal de generar efectos terapéuticos y de contención personal, para evitar que el desarrollo de conflictos, ansiedades y otros sentimientos alteren al paciente, permitiendo apuntar hacia una mejoría del mismo. En general, se interactúa con todos los profesionales que participan del tratamiento, psicólogos, psiquiatras, etc. para coordinar esfuerzos.
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